Centro de menores, Segundo seminario
El día 19 de Enero tuvimos el segundo seminario de intervención que trató sobre los Centros de Menores. En un principio nos han puesto un vídeo sobre una serie de denuncias realizadas a diferentes centros terapéuticos de menores desde Amnistía Internacional. Este nos puso los pelos de punta ya que relataba una serie de castigos físicos como amarrarlos a sillas, habitaciones zulos, medicación forzada, vigilancia extrema que recuerdan a prisiones y sobre todo, el no respeto a los derechos de los jóvenes.
La verdad que nos quedamos helados después de este vídeo porque por primera vez en... no se, mucho tiempo, todos nos quedamos callados y no supimos responder a las preguntas que hizo la ponente así que ella empezó con su exposición.
Lo primero que hay que decir es que el Estado otorga la jurisdicción de menores a la Junta de cada comunidad autónoma. En la Junta de Andalucía la responsable de dichos centros es la Consejería de Igualdad y Bienestar Social bajo la dirección general de Infancia y a su vez bajo el Servicio de Protección de menores. Además no existe ninguna clasificación por ley de los Centros de Menores pero, para llegar a entender el funcionamiento, existe la siguiente división:
Lo primero que hay que decir es que el Estado otorga la jurisdicción de menores a la Junta de cada comunidad autónoma. En la Junta de Andalucía la responsable de dichos centros es la Consejería de Igualdad y Bienestar Social bajo la dirección general de Infancia y a su vez bajo el Servicio de Protección de menores. Además no existe ninguna clasificación por ley de los Centros de Menores pero, para llegar a entender el funcionamiento, existe la siguiente división:
- Centros de Reforma: Son centros destinados a menores mayores de 12 o 14 años que por haber cometido delitos, y bajo una sentencia de un juez de menores, se les condena a privación de libertad.
- Centro de Protección: Está dirigido a menores de entre 0 y 17 años que se encuentran en situación de abandono. Estos a su vez se dividen en:
- CAI (Centro de Acogida Inmediata). Es el primer centro al que llevan a un menor que está en desamparo y son los ETF junto con los servicios de protección de menores los que deciden esta medida. Después de estar en el CAI, que según la legislación un menor no puede estar allí más de seis meses, este pasa a una casa de acogida, a uno de sus familiares extensos o a un centro residencial.
- Centro residencial: Va dirigido a menores en desamparo con edades hasta los 18 años. Estos centros serán más grandes o más pequeños dependiendo de las plazas que tengan.
- Viviendas Tuteladas: Son pisos dirigidos a menores que tienen más de 16 años y que están a punto de salir. También existen viviendas tuteladas que actúan de centros de reforma. Tienen la función de enseñar el manejo de una casa y la convivencia entre un grupo reducido de personas.
- Centros Residenciales (de protección) para menores con trastornos de conducta, o Centros Terapéuticos: Están dirigidos a menores en desamparo que poseen algún tipo de trastorno grave que le impide la convivencia "normal" en un centro de reforma. Las medidas de estos centros son muy parecidas a los de reforma ya que requieren de vigilancia y normas muy estrictas.
Existen diversos decretos que regulan los centros de menores. Por ejemplo una de ellas es la que dice que cualquier persona que no tenga titulación puede trabajar en un centro de reforma en calidad de seguridad. Esto se empezó a regular hace pocos años ya que antes cualquier persona podía trabajar en un centro de menores porque lo que se requerían eran personas fuertes que pudieran contener a los menores. Al modificarse la ley y al empezar a regularse dichos centros, se les concedió la posibilidad a esas personas de convalidar los años trabajados
por el título oficial de Educadores Sociales, hecho que a mi entender no tiene fundamento ninguno. Por otra parte, actualmente las personas que sí pueden trabajar en un centro de menores tienen que tener la titulación de Pedagogo, de Educador Social, Magisterio de Educación Especial o Psicologo.
Por otra parte, si volvemos a los hechos del vídeo, debemos decir que gracias a la regulación de los centros empezó a ser más fácil denunciar y estas empezaron a controlar lo que se hacía mal con los menores para que no hubiera impunidad, puesto que lo que se narra en el vídeo es un hecho real. También hay que decir que la privación de libertad, la medicación, el aislamiento y demás castigos que salen en el vídeo, si están bien hechos y realizados por un profesional, son medidas de contención necesarias para el trabajo con menores y son legales. No hay que olvidar que estos menores, tanto si hablamos de centros de reforma como de centros de protección, no están ahí por propia voluntad, algunos son agresivos con el personal, compañeros y hasta con ellos mismos, además es importante decir que provienen de familias desestructuradas, con algún tipo de síndrome de abstinencia en muchos casos, y con graves problemas de conducta. Es por esto que es importante utilizar medidas de contención siempre y cuando se requiera y además explicando después o mientras al propio niño/a el porqué se utilizan.
Un ejemplo clave es la medicación y sobre todo en un Centro Terapéutico. Pongo este ejemplo porque en el vídeo se menciona mucho la medicación excesiva y el ocultismo que se tenía sobre esto. Todas las jóvenes que salen en el vídeo estuvieron en Centros Terapéuticos así que no es de extrañar que necesitaran medicación pero tenían el derecho de ser informadas de qué se le daba y para qué servía.
A continuación os pongo un enlace de un vídeo de investigación de Crónicas de TVE que habla de los Centros de Reforma.
http://www.rtve.es/mediateca/videos/20091108/cronicas-visita-centro-menores/624453.shtml
Aquí se muestra la vida de los jóvenes que viven tanto en un piso tutelado como en el Centro de Reforma "El Marcelo Nessi".
En el piso tutelado viven 5 jóvenes con 2 educadores. Este es el último punto antes de salir a la calle y se les enseña a valerse por ellos mismos, tienen más autonomía aunque cada vez que salen tienen que ir acompañados por uno de los educadores. No hay que olvidar que estos jóvenes han cometido delitos y están sentenciados por un juez.
Por otra parte está el Centro de Reforma que tiene cabida para 43 internos y para ellos es como el final del camino. Es la medida judicial más dura y es para los que cometen un delito grave como asesinato, violación, maltrato... Este centro va por módulos. Por un lado están los módulos a los que entran cuando llegan que
son los que tienen más vigilancia y las normas más duras ya que llegan muy agresivos. Después, dependiendo de su conducta, pasan a módulos menos restrictivos y pueden solicitar el régimen abierto con el que pasan los fines de semana en sus casas.
La mayoría de estos jóvenes tienen problemas con las drogas, familias desestructuradas (los roles disociales se heredan) y absentismo o fracaso escolar. La franja de edad más peligrosa es la de los 16 a los 18 años ya que son con los que más difícil es trabajar por su desmotivación y la poca paciencia. Aún así allí consiguen progresos gracias a los Psicólogos, los educadores que hay 9 en cada turno, los profesores que les enseñan los oficios como de carpintería, jardinería, fontanería... y los profesores de los talleres como los de lectura y teatro. Con todo esto se intenta desaprender lo aprendido, la socialización terciaria, y dar nuevas inquietudes, valores, habilidades, conocimientos... a estos jóvenes con el propósito de que no vuelvan al centro en un futuro.
Si lo vemos desde el punto de vista de los educadores estos se ven limitados por tener que cumplir muchas órdenes así que con los menores, tanto en los centros de protección como en los de reforma, se utiliza mucho la rutina. Los educadores trabajan en turnos de mañana, tarde y noche y no tienen poder ni autoridad, aunque son los que pueden cambiar al menor.
Para muchos la situación con la que viven es extresante y por eso la vida laboral de estos trabajadores dentro de un centro de menores va de 2 a 5 años, pero otros duran mucho por lo gratificante que es el trato con los niños y es una buena experiencia para trabajar por primera vez.
Por mi parte, tengo diferentes ideas de hacia donde quiero encaminar mi trabajo en un futuro. Por un lado me gustaría la cooperación internacional pero creo que es una salida muy difícil, también me gustaría trabajar como educadora o como trabajadora social en la cárcel, pero eso implicaría estudiar unas oposiciones y creo que eso de amarrarme a un puesto de trabajo toda mi vida no va conmigo. Por último y no menos importante me gustaría trabajar en un centro de menores, es algo que siempre me ha gustado, pero tampoco me importaría trabajar en otros ámbitos como inmigración, mujeres... No me gusta cerrarme puertas pero creo que estaría bien, cuando salga de la universidad, trabajar en un centro de menores.
por el título oficial de Educadores Sociales, hecho que a mi entender no tiene fundamento ninguno. Por otra parte, actualmente las personas que sí pueden trabajar en un centro de menores tienen que tener la titulación de Pedagogo, de Educador Social, Magisterio de Educación Especial o Psicologo.Por otra parte, si volvemos a los hechos del vídeo, debemos decir que gracias a la regulación de los centros empezó a ser más fácil denunciar y estas empezaron a controlar lo que se hacía mal con los menores para que no hubiera impunidad, puesto que lo que se narra en el vídeo es un hecho real. También hay que decir que la privación de libertad, la medicación, el aislamiento y demás castigos que salen en el vídeo, si están bien hechos y realizados por un profesional, son medidas de contención necesarias para el trabajo con menores y son legales. No hay que olvidar que estos menores, tanto si hablamos de centros de reforma como de centros de protección, no están ahí por propia voluntad, algunos son agresivos con el personal, compañeros y hasta con ellos mismos, además es importante decir que provienen de familias desestructuradas, con algún tipo de síndrome de abstinencia en muchos casos, y con graves problemas de conducta. Es por esto que es importante utilizar medidas de contención siempre y cuando se requiera y además explicando después o mientras al propio niño/a el porqué se utilizan.
Un ejemplo clave es la medicación y sobre todo en un Centro Terapéutico. Pongo este ejemplo porque en el vídeo se menciona mucho la medicación excesiva y el ocultismo que se tenía sobre esto. Todas las jóvenes que salen en el vídeo estuvieron en Centros Terapéuticos así que no es de extrañar que necesitaran medicación pero tenían el derecho de ser informadas de qué se le daba y para qué servía.
A continuación os pongo un enlace de un vídeo de investigación de Crónicas de TVE que habla de los Centros de Reforma.
http://www.rtve.es/mediateca/videos/20091108/cronicas-visita-centro-menores/624453.shtml
Aquí se muestra la vida de los jóvenes que viven tanto en un piso tutelado como en el Centro de Reforma "El Marcelo Nessi".
En el piso tutelado viven 5 jóvenes con 2 educadores. Este es el último punto antes de salir a la calle y se les enseña a valerse por ellos mismos, tienen más autonomía aunque cada vez que salen tienen que ir acompañados por uno de los educadores. No hay que olvidar que estos jóvenes han cometido delitos y están sentenciados por un juez.
Por otra parte está el Centro de Reforma que tiene cabida para 43 internos y para ellos es como el final del camino. Es la medida judicial más dura y es para los que cometen un delito grave como asesinato, violación, maltrato... Este centro va por módulos. Por un lado están los módulos a los que entran cuando llegan que
son los que tienen más vigilancia y las normas más duras ya que llegan muy agresivos. Después, dependiendo de su conducta, pasan a módulos menos restrictivos y pueden solicitar el régimen abierto con el que pasan los fines de semana en sus casas.La mayoría de estos jóvenes tienen problemas con las drogas, familias desestructuradas (los roles disociales se heredan) y absentismo o fracaso escolar. La franja de edad más peligrosa es la de los 16 a los 18 años ya que son con los que más difícil es trabajar por su desmotivación y la poca paciencia. Aún así allí consiguen progresos gracias a los Psicólogos, los educadores que hay 9 en cada turno, los profesores que les enseñan los oficios como de carpintería, jardinería, fontanería... y los profesores de los talleres como los de lectura y teatro. Con todo esto se intenta desaprender lo aprendido, la socialización terciaria, y dar nuevas inquietudes, valores, habilidades, conocimientos... a estos jóvenes con el propósito de que no vuelvan al centro en un futuro.
Si lo vemos desde el punto de vista de los educadores estos se ven limitados por tener que cumplir muchas órdenes así que con los menores, tanto en los centros de protección como en los de reforma, se utiliza mucho la rutina. Los educadores trabajan en turnos de mañana, tarde y noche y no tienen poder ni autoridad, aunque son los que pueden cambiar al menor.
Para muchos la situación con la que viven es extresante y por eso la vida laboral de estos trabajadores dentro de un centro de menores va de 2 a 5 años, pero otros duran mucho por lo gratificante que es el trato con los niños y es una buena experiencia para trabajar por primera vez.
Por mi parte, tengo diferentes ideas de hacia donde quiero encaminar mi trabajo en un futuro. Por un lado me gustaría la cooperación internacional pero creo que es una salida muy difícil, también me gustaría trabajar como educadora o como trabajadora social en la cárcel, pero eso implicaría estudiar unas oposiciones y creo que eso de amarrarme a un puesto de trabajo toda mi vida no va conmigo. Por último y no menos importante me gustaría trabajar en un centro de menores, es algo que siempre me ha gustado, pero tampoco me importaría trabajar en otros ámbitos como inmigración, mujeres... No me gusta cerrarme puertas pero creo que estaría bien, cuando salga de la universidad, trabajar en un centro de menores.



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